Hazme un favor y bótame esa lista.

Esta semana fui sorprendida con una reunión de ex-compañeros del colegio. Habían pasado 17 años desde la última vez que veía a muchos de ellos y la verdad es que me hacía mucha ilusión volver a ver a la gente con la que crecí. La escuela define muchas cosas para el ser humano: pasas 8 meses del año junto a tus compañeros, 8 horas al día, 5 días a la semana. Creo que si hay algo irrefutable es que llegas a pasar más tiempo con ellos, que con tu propia familia.

Cuando llegó el día de la reunión, me puse a pensar en cómo había cambiado mi vida en 17 años y de pronto me vino una palabra a la mente, que me puso a pensar en muchas cosas: éxito. Creo que es la palabra más utilizada en el mundo. "El éxito de tal o cual cosa..." Sabía que el éxito sería el núcleo de la reunión, cada quien sería "juzgado" sin querer en base a cuán lejos había llegado en estos 17 años.

Aquí vino mi primer error. Mentalmente, hice una lista y llegué a la siguiente conclusión. Si defines el éxito en base al cambio del estado civil, de soltera a casada, uno o más hijos, un carro alemán en el estacionamiento y una oficina con vista a la bahía, tendría que decir que no he sido muy exitosa que digamos; pero si por éxito identificas a una persona que es feliz cuando llegan los lunes porque puede llegar al trabajo* a la hora que quiera y es extremadamente feliz haciendo lo que hace, tengo que decir que soy extremadamente exitosa.

Tengo mucho tiempo de haber saltado del famoso "hamster wheel" y haber tomado el control de mi propia vida. He ido en contra de prácticamente todo lo que se consideraría "normal". No me gusta la palabra, por eso la pongo entre comillas. Para mi es "normal" andar en taxi, es mi elección, en medio del caos en el que se encuentra la ciudad en la que vivo. Me parece que lo "anormal" es andar peleando con el tranque day in, day out, amargándome la existencia. Lo "normal" es llegar 30 minutos tarde a todos lados y culpar al tranque, yo elijo llamar un taxi y llegar 20 minutos temprano, (si el tranque me lo permite).

Para mi, es "normal" estar soltera y sin compromiso, en lugar de estar en una relación en la que se que no soy feliz o que me tengo que aguantar más de cuatro cosas por el simple hecho de no estar sola. Es "normal" elegir los proyectos en los que decido participar, si los encuentro de algún valor a nivel personal, si me identifico con algo o creo que tengo algo que aportar. Lo "anormal" es hacer algo meramente por ganarme un dólar.

Llegué a la conclusión de que el hecho de ir a trabajar a las 8:00 am y salir a las 5:00 pm todos los días, tener una chequera y un jefe al que reportar no es sinónimo de éxito y no me interesa si en la chequera hay cuatro, cinco o seis cifras. *El trabajo es eso: trabajo, una obligación. En los talleres que hemos dado en LightSource, siempre le decimos a la gente que no pida trabajo, sino que pida una fuente de ingreso, porque el Universo te da lo que pides y si pides trabajo, eso es lo vas a tener, mucho trabajo.

Este es mi mantra: se feliz con lo que tienes ahora mismo, porque si no eres feliz con lo que tienes en este momento, quién te ha dicho que serás feliz con más? Lo otro es que la comparación es el ladrón de la felicidad y es hora de que se le quite la llave, el password y la combinación de la caja fuerte a este individuo.

Sin querer, lo que hice fue compararme con la idea que tenía en mi mente de lo que los demás pensarían que sería el éxito. Es un pensamiento sumamente peligroso, porque sin querer, uno tiende a descalificarse a uno mismo, en lugar de ver las cosas objetivamente. Al final del día, de lo que si estoy segura es que el único que puede definir lo que es el éxito eres tu mismo.

Mis ex-compañeros del colegio han llegado muy lejos en estos 17 años. Al ver las fotos de sus niños, oirlos hablar de sus carreras, sus planes, me sentí muy orgullosa de ellos, porque salimos del mismo lugar, del mismo árbol. Todas las ramas de ese árbol florearon, de una u otra forma y eso es lo importante.

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